Alcanzar el orgasmo G
¿Realmente existe? ¿Dónde está? ¿Qué debo hacer con él? ¿Es tan bueno como dicen? Estas son solo algunas de las preguntas frecuentes que surgen sobre el punto G femenino y el orgasmo G. Spoiler: ¡existe y vale la pena buscarlo! No te preocupes, también te diremos cómo lograrlo.

Probablemente, el misterio en torno al orgasmo femenino ha acompañado a la humanidad a lo largo de toda su historia. En tiempos (tristemente) pasados, se ignoraban o incluso negaban los placeres físicos de las mujeres, pero de alguna manera, la demanda por una zona que pudiera llevar a las mujeres a los cielos con solo presionarla, resurgió una y otra vez. Finalmente, en 1981, se descubrió el punto G, el punto de placer femenino, pero aún hoy en día, existen muchas preguntas y mitos a su alrededor.
Sigue leyendo y no solo descubrirás qué es el punto G y dónde se encuentra, sino también cómo estimularlo para alcanzar el orgasmo G.
¿Qué es el punto G y dónde se encuentra?
La pregunta "¿dónde está el punto G?" surge tanto entre científicos como entre personas comunes, y se ha vuelto muy divisiva. Desde que Ernst Gräfenberg lo descubrió en 1981, han aparecido numerosos estudios sobre el tema, que han confirmado o refutado las afirmaciones del médico alemán sobre este pequeño y peculiar punto en el cuerpo femenino. De hecho, algunas personas incluso cuestionan su existencia, especialmente aquellas mujeres que aún no han experimentado el orgasmo G.
Sin embargo, los estudios recientes han indicado que el punto G realmente existe y, como parte del clítoris, puede intensificar el placer o incluso provocar un orgasmo. De hecho, el punto G es parte del clítoris, ya que el clítoris es un órgano mucho más grande de lo que normalmente vemos. Su gran parte, unos 8-12 centímetros, se encuentra dentro del cuerpo femenino, rodeando la uretra y la vagina. Así que, en realidad, el orgasmo vaginal o el orgasmo G también pueden rastrearse hasta el clítoris.
En realidad, el punto G no es un punto, sino una zona sensible que se encuentra en la pared frontal de la vagina. Según los estudios, con la estimulación adecuada, puede llevar a un orgasmo intenso, incluso a una eyaculación femenina. Estas palabras clave han motivado a más mujeres y hombres a explorar el punto G, pero la tarea no es tan fácil.
Cuando estimulamos una zona erógena, esperamos resultados rápidos y fiables, pero el punto G no es tan fácil de encontrar: es una de las zonas más difíciles de estimular. Esto se debe principalmente a que no es visible y, en estado de reposo, es difícil de detectar. Afortunadamente, con la excitación, se hincha y se vuelve más sensible. Así que, si tu objetivo es el orgasmo G, ¡no empieces directamente a buscarlo!
Cómo encontrar el punto G – Guía para hombres
La ubicación exacta, tamaño, textura y sensibilidad del punto G varían de una persona a otra, pero afortunadamente existen algunos rasgos comunes. Como ya hemos mencionado, se encuentra dentro de la vagina, aproximadamente a unos pocos centímetros de profundidad en el lado hacia el abdomen, justo debajo de la uretra. Su superficie puede ser esponjosa, rugosa o tener bultos, y estos rasgos se sienten más intensamente cuando se hincha.
Paso 1: Juego previo largo
Para que el punto G sea detectable, es necesario que la mujer esté excitada, así que el primer paso es un buen juego previo. Mima a tu pareja hasta que esté completamente excitada, ¡y solo entonces comienza a buscar el punto G!
Paso 2: Posición y lubricación
Sabemos que no es fácil encontrar el punto G, por lo que es importante prestar atención a las circunstancias. En ciertas posiciones, puede ser más difícil acceder a la pared vaginal, por lo que es recomendable encontrar una posición cómoda y práctica. La mejor opción es que tu pareja se acueste de espaldas, con las piernas dobladas a 90 grados, mientras tú te colocas sobre ella, de frente, acercándote a su área genital, casi como si fueras a realizarle sexo oral.
El lubricante siempre será tu amigo, incluso si sientes que el juego previo ya ha provocado suficiente humedad. La cantidad de lubricación de las mujeres varía, pero un extra de lubricante asegura una penetración más fácil y una estimulación más cómoda.
Paso 3: Encuentra el punto G con tus dedos
Con la palma hacia arriba, inserta uno o dos dedos (índice y medio) en la vagina, moviéndolos lentamente mientras recorres la pared anterior de la vagina. Sentirás que, a unos 5-7 centímetros de profundidad, la textura de la pared vaginal cambia.
Si tienes dificultades, pídele a tu pareja que levante las rodillas hacia el pecho, lo que facilitará el acceso. Sabrás que has encontrado lo que buscas porque se siente como un bulto con forma de huevo, un poco más esponjoso o arrugado.
Estimulación del punto G y cómo lograr el orgasmo G
Si eres una mujer que recién está empezando a explorar el orgasmo G, te recomendamos que no dependas inicialmente de juguetes, sino que uses tus dedos para explorar tu cuerpo y tus reacciones. Antes de introducir juguetes sexuales o involucrar a tu pareja, primero vive la experiencia por ti misma siguiendo nuestra guía.
Paso 1: Relájate y conéctate contigo misma
Para alcanzar la excitación total (lo cual es imprescindible, como mencionamos antes), es importante relajarte tanto física como mentalmente. Elimina las distracciones: cierra las puertas, pon a tus mascotas en otra habitación, pon tu teléfono en modo avión y, por supuesto, evita empezar cuando esperas un paquete o algo que te pueda interrumpir. Configura tu entorno como desees: enciende algunas velas aromáticas, pon música romántica o sexy.
Para alcanzar el orgasmo G, es importante que te relajes y te conectes contigo misma, especialmente si nunca lo has alcanzado “por sí solo”. Si sientes que algo no está bien, no te presiones.
Paso 2: Excítate
Probablemente ya tengas tus métodos para excitarte. Esto se trata solo de ti, así que haz lo que te haga sentir bien: ver porno, fantasear o incluso sacar tus prendas sexys del armario si eso te excita.
Paso 3: Aplica lubricante
¿Sientes que ya estás lista física y mentalmente? Sabes lo que normalmente sucede con tu nivel de humedad, pero aunque estés suficientemente mojada, es recomendable aplicar lubricante en tus dedos. Esto garantizará una penetración sin obstáculos y, además, más humedad suele significar mayor placer.
Paso 4: Colócate en la posición correcta
Para facilitar el acceso, acuéstate sobre tu espalda, flexiona las rodillas y abre ligeramente las piernas. Si levantas la cabeza y la espalda, con un par de almohadas debajo, te será más fácil llegar a la zona.
Paso 5: ¡Dirígete al punto G!
Con tus dedos, recorre la parte superior de la vagina, como si intentaras acariciar tu abdomen desde dentro. Avanza lentamente y siente la textura de la pared vaginal. A pocos centímetros de profundidad, notarás que cambia y sentirás un bulto esponjoso.
Paso 6: Masaje del punto G
Una vez que hayas encontrado el punto G, notarás que responde más intensamente que otras partes de la vagina. Coloca tu dedo en él y comienza a hacer movimientos suaves y envolventes. Los expertos (y muchas mujeres y hombres) afirman que este es el movimiento más efectivo para alcanzar el orgasmo G.
Si no estás segura de cómo hacerlo, imagina que estás en una calle ruidosa y, para llamar la atención de una persona a unos metros de distancia, levantas la mano y haces un gesto con el dedo, invitándola a acercarse. Este es el movimiento que debes usar para atraer tu orgasmo G.
Puede que te sorprenda, porque pensarás que necesitas orinar. Esto se debe a que el punto G está ubicado dentro de la esponja uretral, y está cerca de la uretra. Así que, si sientes esa sensación, no te preocupes, es algo natural. Pero tampoco pasa nada si experimentas sensaciones completamente diferentes; el cuerpo humano es capaz de muchas reacciones diversas.
7. ¡No olvides otras partes de tu cuerpo también!
Aunque seguramente estás muy concentrado en el punto G, vale la pena atender otras zonas. Afortunadamente, tienes dos manos, por lo que con la otra puedes dirigirte a otra zona erógena. Esto también es importante porque te permite relajarte en lugar de enfocarte solo en la estimulación del punto G, lo que facilita mantener un estado de relajación.
Sigue todo esto hasta alcanzar el orgasmo deseado, ¡pero esta vez a través de tu punto G!
Vibradores para el punto G, juguetes
¿Has encontrado el punto G, ya sabes cómo estimularlo y has experimentado tu primer orgasmo G? ¡Entonces ya es hora de incluir a tu pareja en la aventura, y qué mejor manera que con juguetes sexuales para el punto G!
Reconozcámoslo, estimular el punto G con los dedos no siempre es cómodo, y puede resultar incluso agotador. Afortunadamente, hay una gran variedad de juguetes diseñados específicamente para este propósito. Existen dildos para el punto G sin vibración, y por supuesto, vibradores para el punto G. ¿En qué se diferencian de los tradicionales?
Estos juguetes especiales se diseñan teniendo en cuenta la ubicación del punto G: tienen una forma ligeramente curva y una "cabeza" prominente que puede dirigir exactamente al área deseada. Algunos vibradores también ofrecen diferentes patrones de vibración y movimientos, personalizando así la experiencia.
Para facilitar la estimulación, puedes aumentar el efecto de tus dedos o tu juguete con sueros estimulantes para el punto G. Si sientes que no puedes o te cuesta mucho alcanzar el orgasmo G, también puedes probar con un vibrador con brazo para el clítoris, de modo que puedas estimular ambas áreas simultáneamente. Esto no solo ayuda porque la estimulación del clítoris suele ser más eficaz, sino también porque la estimulación combinada intensifica los efectos de cada una.
Como puedes ver, alcanzar el orgasmo G no es fácil, pero definitivamente no es una misión imposible. No te desanimes si no lo logras en el primer intento (¡o en el segundo, tercero, etc.!), aún tienes muchas oportunidades y formas de hacerlo. Y no olvides que hay muchos caminos hacia el orgasmo.